Estamos en medio de una semana que venimos anticipando desde hace un buen tiempo en el blog. En los Estados Unidos se estrenaron dos de las películas más esperadas del 2010 (sin contar Inception): The Expendables y Scott Pilgrim vs The World.
Según las críticas, la primera de ellas es EXACTAMENTE lo que todos estábamos esperando. Mucha acción, la decisión de no utilizar CGI (efectos generados por computadora) y si los viejos y queridos dobles de riesgo y muchos pero muchos explosivos, la oportunidad de ver a próceres del género participando en un mismo film (ver a Rambo, Ivan Drago, el Transportador, Marv de Sin City y STONE COLD STEVE AUSTIN debería ser suficiente). Osea, al que le guste el género la va a disfrutar muchísimo, y el que no, simplemente no tiene por qué ir desde el vamos. No hacía falta más. Encima, según pude leer por allí se ha erigido en un éxito de taquilla desde su primera semana en cartelera, así que en smokesellers nos sacamos el sombrero (o la boina militar en este caso) saludando a un tipo que ya es un pedazo de historia viva del 7mo arte: Silvester Stallone, gracias por tanto y perdón por tan poco.
Por el otro lado, al mismo tiempo se estrenó Scott Pilgrim vs The World, el crédito geek del año. Una versión fílmica de un comic indie canadiense, con el niño mimado de la comedia yanki, Michael Cera (Arrested Development, Juno, Superbad) como protagonista, y con ese genio que es Edgar Wright (Spaced, Shaun of the dead, Hot Fuzz) detrás de cámaras. Las críticas que le han dado son entre muy buenas y excelentes, dando la impresión de que han sabido estar a la altura de la historieta de Bryan Lee O'Malley, cuyo último tomo salió a la venta recién hace un mes. Mientras que la crítica le abre los brazos, parece que el film ya es prácticamente un fracaso económico irreversible, por lo que o tiene futuro de película de culto o de última recuperará dinero a través de la venta de merchandising y dvd's (un factor más que interesante, especialmente considerando al público nerd y su propensión a levantar productos por esta via, como Futurama o Firefly).
En definitiva, este post es un simple recordatorio, movido solamente por las innumerables ganas que tengo de ver ambas películas. Después de la última de Nolan, con esto parece que va a ser un gran invierno, fílmicamente hablando al menos...
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domingo, 15 de agosto de 2010
Divagues, Scott Pilgrim y Stallone
domingo, 11 de julio de 2010
Oumaigad
BetangaX, o sea yo, me presento en la sociedad vendehumo, trayéndoles mierda inesperada.Bueno, por ahí no es la mejor manera de iniciar una buena relación con los lectores de este blog, pero este video debe ser pasado, la palabra debe ser divulgada, para estar preparados:
No tengo nada más que decir, exceptuando el comentario obvio que brota de los labios de toda persona que lo ve, sin importar sus creencias religiosas, políticas u orientación sexual: "¡Dios!"
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miércoles, 24 de septiembre de 2008
El contar en el cantar (parte 1)
Esto es solo un compendio de canciones con el objetivo de mostrar un lado del cantante al que tal vez no se le de tanta bolilla...
Hoy, y me banco los piedrazos que voy a recibir por monótono, empezamos con maese Dylan, y tres ejemplo de porque, aunque tiene una voz nasal de mierda, pifia notas y canta a destiempo, es un tipo que, cantando/fraseando/recitando una canción puede hacerla alcanzar un grado de fuerza, de profundidad y de sentimiento que muchos grandes cantantes desearían poder lograr.
El primer ejemplo es "In my time of Dyin'", un tema que ya era viejo en 1962 cuando Bob lo grabó en su álbum debut. Dylan tenía en ese entonces 20 años, pero canta el tema como si se tratara de algún músico callejero de fines del siglo XIX.
El segundo ejemplo es, además, uno de los primeros video clips realmente originales de la historia del rock (y que además inspiró el video de "Ídolo de los quemados" de León Gieco). En este tema de 1965, incluido en el álbum "Bringing it all back home", Bob nos deleita con lo que podrían ser los primeros versos "rapeados" del rock. Presten atención a como encajan las palabras, al ritmo que tienen en sí, y como, no importa qué carajo esté diciendo, o si es un delirio sin sentido, a quién mierda le importa!!! Lo dice tan bien!!!
El último ejemplo es de uno de sus últimos discos, Time out of Mind, en el que un ya viejo Dylan se las arregla para parecer aún más viejo, y mostrarnos como una voz que de joven nunca había sido precisamente privilegiada, con los años se destruye aún más... pero el bueno de Bob se las arregla para mostrar que no hay nada más efectivo que convertir los defectos en virtudes, y saca joyas de la manga como este tema, "Love Sick".
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